pasos para crear un software educativo

el ama de mi casa. ¿Debes por este apetito desordenado y deshonesto
abandonar tu honor y a mí que te amo más que a mi vida? ¡Ah, esperanza mía!,
no digáis eso, dignaos venir conmigo: yo de aquí en adelante, puesto que
conozco tu deseo, me esforzaré; pero, dulce bien mío, cambia de opinión y
vente conmigo, que no he tenido ningún bien desde que me fuiste arrebatada.